Cómo limpiar
una botella térmica
El lavado de cada día tarda menos de un minuto. Y si ya huele, se arregla: casi siempre es el tapón, no la botella.
El lavado de cada día
Si solo llevas agua, con enjuagarla con agua templada al acabar el día vas servido. El interior de las WaterGo es cerámico y no tiene poros, así que no hay dónde se agarre nada: no hace falta frotar ni usar productos.
Desmonta la tapa
Separa el tapón y saca la junta de silicona. Es donde se acumula todo y donde nadie mira. Si es el tapón de pajita, pasa un cepillo fino por el tubo.
Agua caliente y jabón suave
Llena hasta la mitad, un poco de jabón de vajilla y el cepillo de mango largo por el fondo y las paredes. Nunca estropajo metálico: raya el interior, y una superficie rayada sí retiene sabores.
Enjuaga hasta que no haga espuma
El jabón que se queda dentro es lo que hace que el agua del día siguiente sepa raro. Dos aclarados largos.
Boca abajo y destapada
En el escurridor, con la tapa aparte. Cerrarla con humedad dentro es lo que la hace oler a cerrado en tres días.
El de fondo, una vez al mes
Una cucharada de bicarbonato, agua caliente hasta arriba y toda la noche con la tapa puesta. Por la mañana, enjuagar bien. El bicarbonato neutraliza los olores y arrastra la película que dejan el café y las infusiones.
Si huele o sabe raro
Antes de nada, huele el tapón por separado. Nueve de cada diez veces el olor está en la junta de silicona, no en la botella: la silicona sí es porosa y absorbe grasas. Se lava aparte con agua caliente y jabón, y si después de un mes sigue oliendo, se cambia — es la pieza que se gasta.
Si el olor es de la botella, el orden es este: bicarbonato una noche, enjuagar, y si aún queda, vinagre blanco otra noche. No hace falta nada más agresivo.
Lo que no hay que hacer
- Lavavajillas
- El error que más botellas térmicas arruina. Los 60-70 °C y los detergentes alcalinos atacan la junta y el vacío entre las dos paredes de acero. Una botella que pierde el vacío deja de mantener el frío para siempre.
- Lejía y pastillas de cloro
- La lejía deja su propio olor durante semanas y el cloro pica el acero si se queda dentro. No aportan nada que no haga el bicarbonato.
- Microondas y congelador
- Es acero con una cámara de vacío: en el microondas no entra, y al congelarla el líquido se expande y puede deformar la pared interior.
- Estropajo metálico
- Raya el interior. Y una superficie rayada retiene sabores, que es justo lo que un interior cerámico está evitando.
Cómo guardarla
Seca, destapada y con la tapa aparte. Si la vas a tener semanas sin usar, guarda el tapón desmontado: la junta apretada mucho tiempo pierde forma y luego gotea.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar una botella térmica?
Si solo llevas agua, un enjuagado con agua templada al final del día es suficiente. Si llevas infusiones, café, zumo o cualquier bebida con azúcar, lávala el mismo día: lo que deja olor no es el agua, son los restos de azúcar y de grasa.
¿Se puede meter una botella térmica en el lavavajillas?
No. El lavavajillas es el error más común y el que más botellas térmicas arruina. Los 60-70 °C y los detergentes alcalinos atacan la junta de la tapa y, sobre todo, el vacío entre las dos paredes de acero. Una botella que ha pasado por el lavavajillas deja de mantener el frío y eso no se arregla. A mano, siempre.
¿Cómo se quita el mal olor de una botella térmica?
Llénala de agua caliente con una cucharada de bicarbonato, déjala toda la noche con la tapa puesta y enjuaga bien por la mañana. Si el olor sigue, repite con dos dedos de vinagre blanco y agua caliente. El bicarbonato neutraliza y el vinagre disuelve la cal, que es donde se agarra el olor.
¿Por qué mi botella térmica sabe a metal?
Porque el acero, aunque sea inoxidable, cede sabor al agua: es poroso a escala microscópica y retiene lo que has llevado antes. No es suciedad ni un defecto, es el material. Un interior cerámico no tiene poros, así que no hay dónde agarrarse: el agua sabe a agua desde el primer día y sigue sabiendo igual al año.
¿Se puede usar lejía o pastillas desinfectantes?
No hace falta y no conviene. La lejía deja su propio olor durante semanas y las pastillas de cloro pican el acero si se dejan mucho tiempo. Con agua caliente, jabón suave y bicarbonato una vez al mes está todo hecho.
¿Y el tapón?
El tapón es donde de verdad se acumula todo, porque tiene rosca y junta. Desmóntalo, saca la junta de silicona y lávala aparte. Si el tapón es de pajita, pasa un cepillo fino por el tubo: es el sitio donde más se olvida mirar.
¿Cómo se seca por dentro?
Boca abajo y destapada, en el escurridor. Guardarla cerrada con humedad dentro es lo que hace que huela a cerrado a los tres días. La tapa, aparte.
¿Hay que hacer algo antes del primer uso?
Un enjuagado con agua templada y ya. Como el interior cerámico no tiene poros, no hace falta frotar ni usar productos para «curarla».
Por qué la nuestra no coge olor.
Todo lo de arriba vale para cualquier botella térmica. Lo que cambia en una WaterGo es el interior: 0,2 mm de cerámica TrueSip® sobre acero 304. La cerámica no tiene poros, así que no hay dónde se agarren el café de ayer ni el zumo del lunes. Cómo funciona el interior cerámico.
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